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29 oct. 2010

JUKE BOx: VOCES CLÁSICAS DEL JAZZ EN “CONCIERTOS DEL SÁBADO”


LOS DÍAS 6, 13, 20, 27 DE NOVIEMBRE  Y 4 DE DICIEMBRE EN LA
FUNDACIÓN JUAN MARCH

VOCES CLÁSICAS DEL JAZZ EN “CONCIERTOS DEL SÁBADO”
COMO TODOS LOS MESES DE NOVIEMBRE, MÚSICA DE JAZZ EN LAS MAÑANAS DE LOS SÁBADOS: EN ESTA OCASIÓN EN TORNO A

ELLA FITZGERALD Y BILLIE HOLIDAY,  A TRAVÉS DE ALGUNAS DE SUS OBRAS MÁS CONOCIDAS Y DE LOS AUTORES RELACIONADOS CON ELLAS

Desde el próximo sábado 6 de noviembre y los sábados siguientes hasta el 4 de diciembre, y como ya es costumbre desde 2006, la Fundación Juan March (www.march.es y también Facebook) se abre al jazz, dentro de la modalidad de “Conciertos del Sábado”, a las 12 de la mañana. En esta ocasión se dedica el ciclo a Voces clásicas del jazz. En concreto estas voces clásicas son Ella Fitzgerald y Billie Holiday, a través de algunas de sus obras más conocidas y de los autores relacionados con las dos.

El carácter esencialmente improvisado de la música de jazz ha provocado que el intérprete tenga una función creativa análoga a la del compositor y, por tanto, acabe ocupando un lugar igualmente destacado. Esto explica que Ella Fitzgerald (1917-1996) y Billie Holiday (1915-1959) hayan pasado a la historia del jazz no sólo por la extraordinaria calidad de sus voces, sino también por la interpretación de algunas de las versiones más memorables de todos los tiempos. Más que como revival historicista, este ciclo está concebido como un tributo a ambas cantantes a través de algunas de las obras que popularizaron y de los autores más estrechamente vinculados con ellas.

*El 6 de noviembre interviene Susana Sheiman & Ignasi Terraza Trío (Susana Sheiman, voz; Ignasi Terraza, piano; Esteve Pi, batería; y Dimitri Skidanov, contrabajo).

Este concierto bien podría llevar el subtítulo de “Homenaje a Ella”. Con justicia, Fitzgerald fue considerada durante décadas la quintaesen­cia del jazz femenino; una de las voces más portentosas de la historia jazzística que llegó a granjearse la admiración de músicos tan diversos como el pianista Charlie Parker o el barítono Dietrich Fischer-Dieskau. Después de una infancia marcada por la muerte temprana de sus dos progenitores, la obtención en 1935 de un premio en un concurso para intérpretes aficionados en el Teatro Apolo de Nueva York supuso el co­mienzo de su carrera. En esa ocasión fue precisamente el tema A-tisket A-taske, que se podrá escuchar en este recital el que le valió el éxito.

*El 13 de noviembre intervienen Laïka Fatien, voz; Pablo Gutiérrez, piano; y Antonio Miguel, contrabajo.

La reciente grabación de Laïka Fatien, A tribute to Billie Holiday (2008), sirve como punto de partida para este concierto. Un recorrido por temas y autores que, de modos muy diversos, se relacionan con el mundo de Holiday. Un buen ejemplo es Don’t explain, una especie de balada íntimamente vinculada a la cantante de Filadelfia que le permitió explotar el particular timbre aterciopelado de su voz. Más allá de Cole Porter, figura central –junto a Gershwin– en la historia de la canción popular americana, otros compositores representados en este concierto desempeñaron un papel importante en el jazz durante el tercio central del siglo XX. Tony Scott, quien debió su fama como clarinetista, trabajó como arreglista para Billie Holiday, la cantante y compositora Abbey Lincoln comenzó con su longeva carrera justo cuando declinaba la de Holiday, mientras que Harry Warren, Irving Berlin y Sigmund Romberg fueron activos autores de música de películas.

*El 20 de noviembre intervienen Natalia Dicenta, voz, y el Vicente Borland Quartet (Vicente Borland, piano; Marcelo Peralta, saxofón; Reinier Elizarde, contrabajo; y Antonio Calero, batería).

El principio y el final de este concierto, con obras de Ellington y Porter, podrían equivaler a una especie de alfa y omega en la carrera de Fitzgerald, figura mítica en torno a la cual gira este programa. La mayoría de las obras que se podrán oír este sábado surgió entre mediados de los treinta y principios de los sesenta, justo el periodo de descubrimiento y consolidación de Ella como cantante. De hecho, algunas de ellas contribuyeron a su lanzamiento discográfico, como es el caso de varias de Porter y Squeeze me (but please don’t tease me) de Ellington.

*El 27 de noviembre, el pianista Ben Sidran y el saxo Bob Rockwell interpretan obras de B. Holiday, G. Gershwin, H. Arlen y B. Sidran.

Este concierto se articula en torno a canciones que, estando ínti­mamente asociadas a Billie Holiday y Ella Fitzgerald, fueron compues­tas por dos de los compositores más reputados en el género: George Gershwin y Harold Arlen. El primero ha pasado a la historia no sólo por su contribución sustancial a las producciones de Broadway y Ho­llywood, sino, en general, como el compositor americano “clásico” posiblemente más difundido del siglo XX. En esa época también entró en es­cena el compositor Harold Arlen, cuyo primer éxito fue, precisamente, Get Happy, de 1929. Durante los siguientes años verían la luz algunas de sus canciones más conocidas como Stormy weather, concebida en origen para el Cotton Club de Harlem, un cabaret que contribuyó a po­pularizar la música negra entre la audiencia neoyorkina.

*El 4 de diciembre, el ciclo concluye con la actuación del Doris Cales Quartet (Doris Cales, voz; Germán Kucich, piano; Reinier Elizarde, contrabajo; y Juanma Barroso, batería). Algunas de las obras de este concierto deben su fama inicial a la versión en la voz cristalina de Billie Holiday. Por ejemplo, en 1935 grabó All or nothing at all con el grupo de Teddy Wilson, al igual que haría con Good morning heartache, que registró en enero de 1946. El encuentro con Detour ahead resultó más intenso: el impacto que le causó escu­charla por primera vez en 1947 en un club de Nueva York interpretada por sus autores, le llevó pronto al estudio para su grabación. Entre to­das ellas, Fine and mellow ocupa un lugar destacado, un estándar que grabó en 1939 y en el que la propia Holiday participó de algún modo en su gestación. Construido a partir de unas terceras descendentes que generan una tensión contenida, la letra amarga de la canción podría, según algunos expertos, contener elementos autobiográficos relaciona­dos con su difícil adolescencia. Al igual que ocurrió con el repertorio que popularizó Ella Fitzgerald, Holiday también se adentró en las canciones de los compositores más populares de la América de entonces. But not for me, que se puede oír en esta ocasión en versión de la propia Doris Cales, y Loves is here to stay son dos obras de George Gershwin con letra de su hermano Ira. La primera fue compuesta para el musical Girl crazy en 1930 y la segunda para la película The Goldwyn follies en 1938, estrenada después de la muerte del compositor.
Publicado por www.experpento.es

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